Sí, llegó el verano y junto a éste... la libertad.
Tanto estrés y cansancio que nos dejaron las agotadoras y tediosas jornadas laborales para unos y estudiantiles para otros, que por fin terminaron y hacen que sólo nos quede disfrutar de estos dos meses de descanso.
Dónde ir no importa, lo principal a saber es que no iremos ni al colegio, ni a la U, ni al trabajo por un tiempo, lo cual desde ya es un privilegio y un placer.
Ahora a tomarse las merecidas vacaciones en Santiago algunos y fuera otros, que gracias a Dios tenemos más opciones.
Viva el verano....viva el carrete y el no hacer nada!
